Creo que el reto de cualquier diseñador es conseguir que objetos inertes sean capaces de tener «alma» y entiéndase el concepto «alma» como capacidad del objeto diseñado de transmitir sensaciones usando únicamente el código visual.
En la nueva campaña de Mustang (vehículos no zapatos), y aunque es merito del publicista, el objeto consigue captar el alma de quien lo mira y transmitirlo cambiando su imagen, muestra una vez más de la importancia de la estética en la comunicación.